Género

No es una película, es una ideología

“I can’t find your silver lining, I don’t mean to judge but when you read your speech It’s tiring, enough is enough! I’m covering my ears like a kid when your words mean nothing I go la, la, la, I’m turning up the volume when you speak Because if my heart can’t stop it I find a way to block it I go la, la, la […]”

-Lyrics from the song “La La La” performed by Naughty Boy Ft Sam Smith.

Imagen Natalia Quintero

La película MILK (2008) refleja la vida de un hombre, Harvey Milk, y su devota entrega como defensor y activista de los derechos civiles de los homosexuales y la construcción de identidades de las personas, después de darse cuenta que debía hacer algo para darle un significado de peso a su vida. A pesar de haber sido un hombre con una vida sentimental bastante complicada y llena de sucesos difíciles de superar, de estar en una edad la cual se suele pensar que se pierde toda oportunidad de marcarse nuevas metas en la vida y de vivir en una sociedad parcialmente homofóbica él pudo obtener y lograr ser el primer homosexual en ocupar un cargo público en los Estados Unidos. Este acontecimiento  no solo lo marcaria a él como persona sino a la sociedad completa y a una parte especifica de ésta.

La película inicia con escenas de policías haciendo redadas en bares gays y arrestando a clientes de este, solo por el simple hecho de ver esta escena se puede percibir el rechazo por parte de lo que conocemos como una autoridad y no sabemos si este rechazo es impuesto por la misma sociedad y aceptado por los policías o simplemente si existe homofobia por parte de aquellos que “protegen personas”, aquí podemos ver la primera señal que denota la doble moral que existe en el ser humano, ¿Acaso un homosexual no es una persona que merece protección? ¿En qué artículo de la constitución se dice que un homosexual no tiene derechos y no puede ser respaldado o defendido? Solo porque la persona tiene una preferencia sexual diferente es tachada por la sociedad que busca supuestamente la unión y bases llenas de comprensión, amor, solidaridad y tolerancia.

Luego de esta escena se presenta a Harvey Milk como un hombre a punto de entrar a una edad de mucho provecho, los 40 y este se siente insatisfecho con su vida y lo que ha hecho a lo largo de ésta, desea un cambio, lo desea en grande. Pienso que el mensaje de trasfondo que nos brinda la revolución de ideales de Milk es algo que todos deberíamos de tener en cuenta, no nacemos solo para ser personas que ocupan un espacio en un lugar específico del mundo, podemos razonar y brindar soluciones en vez de problemas a nuestra sociedad, levantar la voz con ánimos de cambio, de tolerancia, de paz, de valores reales los cuales se dicen encontrar solo en lo irreal o en lo espiritual.

El camino y la cruz que lleva Harvey Milk y todas las personas unidas a la misma causa a lo largo de toda la película no es tarea fácil, no cualquiera se atreve a asumir con una sonrisa y buena actitud los desprecios, rechazos, comentarios y homofobia por parte de la sociedad. Por todos lados los homosexuales eran vistos de la peor manera, considerados gente enferma cuyo estilo de vida estaba lleno de perversiones, juzgados bajo la seguridad social y  la religión. En mi opinión, la película muestra una realidad actual, nada de lo anteriormente mencionado ha desaparecido del todo sin embargo se hace un esfuerzo porque disminuya. Cuantas veces no escuchamos a aquellos religiosos hablar del mandato divino, ese que deja una lección de amor y compresión para todos sin excepción alguna ¿O acaso Dios hace excepciones con los homosexuales? Y es que no se trata ni siquiera de involucrar a un ser Divino, se trata simplemente sobre la humanidad y como esta distorsiona o juega a su favor todo lo que la rodea. Dicen ser cristianos de palabra y obra, dicen ser portadores del mensaje divino pero cuando encuentran algo diferente o que simplemente no va con sus parámetros de vida lo desprecian y suelen caer en aquello de usar a Dios como excusa para luego sentirse los seres más correctos y juzgar bajo su propio criterio, hacen que la iglesia parezca una guillotina para la sociedad en general porque si vamos a ver las cosas desde un microscopio todos somos pecadores, malas personas y la salvación es solo una ilusión.

Una vez alguien me dijo que Dios es amor y perdón, que donde existe bondad esta Dios sin importar la persona ni como esta sea vista ante la sociedad, entonces ¿Por qué nos encargamos de modificar e incluso de juzgar la imagen de un Dios al que se supone que amamos?  ¿Cuál es esa extraña necesidad de odiar, detestar, repudiar e incluso humillar a aquellas personas con una orientación sexual diferente? ¿Acaso si a ti te gusta el helado de vainilla y a otro el de chocolate lo discriminaras solo por tener ese gusto diferente? ¡Es tan sencillo como eso! cada persona de este mundo es diferente, de lo único que tenemos que encargarnos es de no juzgar porque tú eres un simple mortal así como yo, estamos en el mismo planeta porque se supone que somos seres razonables con la capacidad de convivir en armonía, es una misión que llevamos absolutamente todos. Mi punto de vista puede ser tomado como el de una persona que no desea usar una etiqueta, no soy heterosexual, ni homosexual, soy una persona que ama simplemente. Me considero una chica física y mentalmente que no encierra todos los parámetros sociales exigidos pues así como puedo ser delicada también puedo tener gustos no tan femeninos y ser muchas veces bastante tosca.

Aspiro a ver cambios en la humanidad, aspiro a ser creadora de esos cambios, que el mensaje que dejo una persona como Harvey Milk no se quede solo en un documental, una película, los periódicos o el olvido, que su muerte causada por un cobarde no reprima a nadie y mucho menos cree miedo, nacimos para ser felices de la mejor manera. Las personas merecemos respeto, derechos, protección y tolerancia por el simple hecho de ser personas y respirar, vivamos con una filosofía sana y abierta a los cambios, castiguemos lo que debe ser justamente castigado, no juguemos con las personas o con su salud física y mental, ¿Acaso no suena irónico y algo estúpido querer enterrar a una persona en la cárcel o simplemente desearle la muerte por el hecho de que ame a alguien de su mismo sexo? Hasta ahora me entero por boca de la triste sociedad que el amor es un pecado y un delito, si de verdad pensamos así entonces tocará ser más fuertes para no perder la esperanza en la humanidad.

Nathalia C. Quintero Becerra

Anuncios